El día, medido. No el calendario.
La unidad de trabajo no es la fecha: es el día que abrís vos. Sin día abierto no se envía ni se deja nota. Cuando lo cerrás, queda archivado para comparar.
Las métricas de Conext salen de los mensajes de ese turno. No hay un tablero paralelo ni un “ayer” inventado si todavía no cerraste un día.
Abrir y cerrar es una decisión, no un cron.
Hay un solo día abierto por negocio. El alta del cliente abre el primero para que la bandeja no quede trabada. Cerrar guarda la hora; el siguiente turno abre uno nuevo. Los días cerrados se listan en la barra, con cuántos mensajes entraron.
Sin día abierto no se manda nada ni se agregan notas. Es a propósito: el turno tiene un principio y un final, y las métricas se calculan sobre ese bloque, no sobre “hoy” según el reloj.
Los números salen de los mensajes, no de otro tablero.
Mensajes del día, pendientes, porcentaje de automatización, tiempo hasta la primera respuesta, actividad hora a hora, cuánto llevó la IA y cuánto una persona. La variación se mide contra el último día cerrado. Si todavía no cerraste ninguno, no se inventa un “ayer”.
Solo cuentan los entrantes como actividad del cliente. Un saliente es una respuesta nuestra. Los que nadie contestó no entran en el promedio de tiempo: son los pendientes, y se ven aparte.
En la práctica
- 1
Abrís el día
La bandeja puede enviar. El pie de la barra lo dice, con la hora.
- 2
Atendés
Los KPIs se arman con lo que entra y lo que sale. Nada se carga a mano.
- 3
Cerrás
Queda archivado. El próximo se compara contra este, no contra un día del almanaque.
Si el local cierra a las 20 y el sábado es feria, el día del CRM es ese turno, no las 24 horas del servidor.
¿Querés verlo con tus conversaciones?
El plan Esencial incluye un canal, 500 conversaciones de IA por mes y un agente activo.